Ocurre de forma innata desde que apareciste en mi mente. Y de eso ya hace casi 21 años.
Te intentas explicar como, no sabía de tu existencia, quizás siquiera alguien como tu, quizás en ese momento no fueras la misma persona que ahora.
Pero te quería ya. Quemabas. Con las mismas llamas que barres hoy con cada suspiro que me echas a la cara.
Desde pequeña sabes que irás anclado a alguien, imaginaba límites inimaginables hechos añicos por cualquier pensamiento crucial que pasase por mi mente y se revocara a cualquier pieza de un puzzle en donde tu, volvías a aparecer.
Sabía que iba a estar con la persona de mis sueños. En este caso, mi mujer de mis sueños.
Y ahora tranquila, apareces como sí amar fuera fácil. Cuando nunca lo ha sido, y lo sabes. Haces deslizar...Pero tu... Tu. No hay palabra que te defina.
No es 20, pero lo ha sido.
Y por sí aún te preguntas que porqué te quiero... Sólo léete los labios cuando pienses en los míos.