No se si es por querer tenerla, no se si es porque la tengo, pero al menos, se que es lo que me gustaría ser.
Feliz.
Una palabra en la que creí y ahora no sé si debí creerla. Soy demasiado pequeña para esto, como solía decir alguien.
Una palabra que no me dio nada y me lo quitó todo.
Simplemente es uno de esos días, en los que ni los libros, ni las carreras, ni el Sol ni el mar pueden arrebatarme ese pedacito que dejó. ¿ El qué?
No sé si aún existe.